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11 de marzo de 2015

“Batalla de Mbororé”:Primer Combate Naval Argentino

En el año 1630 el padre Pedro Romero se dirigió al norte de San Javier, sobre el río Uruguay, donde según la crónica de Nicolás del Techo “halló reunidas a 350 familias y que este número podría fácilmente duplicarse; erigió la cruz, nombró autoridades y bautizó a los niños”. Así quedó fundada la reducción de Nuestra Señora de la Asunción de Acaraguá, que se encomendó al padre Cristóbal Altamirano, quien la dirigió durante doce años.

La batalla de Mbororé, ocurrida el 11 de marzo de 1641, fue un enfrentamiento entre los guaraníes que habitaban las Misiones Jesuíticas y los bandeirantes, exploradores y aventureros portugueses cuyo centro de acción estaba en San Pablo. El lugar de la batalla se halla en cercanías del cerro Mbororé, hoy municipio de Panambí en la provincia de Misiones, Argentina. La batalla finalizó con la victoria de los guaraníes. Para conocer más nuestra historia, este aporte de la Profesora María Angélica Amable, miembro de la CD de la Junta de Estudios Históricos de Misiones.   La reducción de Mbororé: El fundador de este pueblo fue Pedro Romero, sacerdote jesuita que estaba en la reducción de Candelaria, vecina a Todos los Santos del Caaró cuando en 1628 ocurrió el martirio de Roque González y sus compañeros. También fue perseguido por los hombres de Ñezú, pero logró salvar su vida. Fue designado sucesor de Roque en el cargo de superior de las reducciones. En el año 1630 el padre Pedro Romero se dirigió al norte de San Javier, sobre el río Uruguay, donde según la crónica de Nicolás del Techo “halló reunidas a 350 familias y que este número podría fácilmente duplicarse; erigió la cruz, nombró autoridades y bautizó a los niños”. Así quedó fundada la reducción de Nuestra Señora de la Asunción de Acaraguá, que se encomendó al padre Cristóbal Altamirano, quien la dirigió durante doce años. Por su ubicación, se confió a este pueblo la tarea de vigilar el avance de los paulistas, sobre todo desde que se tenían noticias de los preparativos de una gran bandeira. El 25 de febrero de 1641 los centinelas pudieron comprobar la inminente llegada de los portugueses. En Acaraguá ocurrió el primer enfrentamiento, con las avanzadas de los bandeirantes. Cuando llegó el grueso de la expedición, los pobladores  se habían retirado a Mbororé, dejando al enemigo perplejo en Acaraguá al no encontrar más que casas desiertas. En Mbororé, en tanto, se preparaban más de 3 mil soldados.  El lunes 11 de marzo de 1641 se trabó la gran batalla por río y por tierra y las refriegas se repitieron hasta el sábado 16. Los bandeirantes huyeron hacia los montes perseguidos por los misioneros comandados por el capitán Ñeenguirú. Se envió un grupo a Acaraguá para ver qué rumbo tomaba el enemigo. Allí capturaron algunas canoas y bolsas de trigo; además el padre Claudio Ruyer, superior de las Misiones, relata que “quemaron los ranchos y caseríos y demás cosas que podían servir de alivio alguno al portugués y a sus vasallos...” Ruyer agrega que “uno de los más crueles enemigos que el portugués tuvo fue el hambre... no comían otra cosa que palmitos...” Los misioneros continuaron persiguiendo a los portugueses que se replegaban, para rescatar todos los cautivos que fuera posible.  Abandonado y destruido el primer asentamiento de la reducción en Acaraguá, la población de 1.300 personas se reorganizó en Mbororé. La victoria sobre los bandeirantes fue atribuida a la Santa Patrona y, según la tradición, en agradecimiento tallaron la imagen de la Santísima Virgen con el título de Nuestra Señora de la Asunción de Acaraguá y Mbororé. La gran devoción a la Santa Patrona produjo muchas conversiones entre los nativos. La carta anua (informe) de 1645-46 consignaba que este era el pueblo situado más al norte y, por lo tanto, “el más expuesto a las invasiones enemigas. Vive allí gente muy fiel y ejemplar por su vida cristiana. Son dóciles, constantes en asistir a las funciones sagradas y como es su oficio, muy diligentes en explorar la vecindad, para no ser asaltados de improviso los pueblos”. Por eso, para una mejor defensa emigró a la región más austral de las Misiones y se unió a la reducción de Yapeyú.  En 1657 se separó de ésta y volvió a trasladarse, ubicándose a ocho leguas al norte. Allí comenzó a denominársela también con el nombre de La Cruz. En la iglesia Parroquial de este pueblo correntino se conserva la imagen de Nuestra Señora de la Asunción tallada después de la victoria de Mbororé. Hay también un armario histórico, tallado a cuchillo, en donde según la tradición se cree que se guardó la imagen durante los ataques bandeirantes, salvándola de la destrucción y del robo. Al lado de la iglesia funciona un interesante museo parroquial. Por su parte, desde 2007 el Gobierno municipal viene realizando trabajos arqueológicos y acciones de puesta en valor del patrimonio cultural y ha recuperado importantes vestigios jesuíticos. El pueblo de La Cruz guarda muy viva la tradición religiosa de la Reducción de Nuestra Señora de la Asunción de Acaraguá-Mbororé. Cada año rememora su historia y expresa su fe en la gran fiesta del 15 de agosto, Día de la Asunción de María.  Este año celebra especialmente los 365 años de la fundación de la parroquia, realizada por el obispo Fray Cristóbal de Mancha y Velasco, quien después de visitar las reducciones en 1648 erigió las parroquias, entre ellas la de Asunción de Mbororé.    Fuente: Dra. en Historia María Angélica Amable

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Comentarios

Ricardo A. Lujan

Muy lindo artículo.

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Blanca Obregón

Felitaciones!!! Muy bueno el articulo.

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Muy lindo artículo, me agrado

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marcio

Muchas gracias por la información.

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Teófilo Silva

Según historiadores de la zona de San Javier, nuestra Vírgen procede de ésta localidad misionera, y que después de la Batalla de Acaraguá y Mbororé fue llevada a nuestro pueblo

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Excelente artículo!

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Gustavo Benitez

Mi buen artículo para refrescar la memoria de nuestra rica historia. Felicitaciones.

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Cayetano Bruno

La historia de latinoamerica, muestra la mano de DIOS, creando una nueva cultura y una nueva raza(aun a contracorriente de las barbaridades que hicieron algunos hombres). Me gustaria recibir otros articulos de nuestra historia.

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